
Espectaculo del Parisien
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Son las 9 horas del día 26 de Abril de 2008
Por fin llegó el día de realizar este viaje tan ansiado. Tanto se habla de Cuba que estoy emocionada por descubrirla.
Salimos de Antezana-Vitoria-Alava rumbo a Madrid para coger el vuelo que nos llevara a Cuba. Somos cuatro amigos, Emilio y Esther, Javi y yo misma; dos matrimonios bien avenidos que tenemos por costumbre jugar a las cartas, concretamente al mus (un juego de cartas muy apreciado y muy extendido en nuestra tierra, en el que te juegas cualquier cosa que no sea dinero), y nosotros, mejor dicho, nosotras contra ellos, lo que nos jugamos son 4 € por partida perdida, que vamos guardando en una hucha para luego gastarnos los ahorros en viajes como este.
En Madrid tenemos reservada una plaza en el aparcamiento de larga estancia, donde dejaremos el coche y a donde nos cuesta un poco llegar (a los de provincias nos pasan estas cosas, como no salimos mucho del pueblo). Nos recogen en un pequeño autobús y después en otro y por fin nos dejan en la T-4, que es desde donde sale nuestro vuelo.
Habíamos quedado con nuestro amigo el viajero Javier-14, que quiso aprovechar nuestro viaje para enviar alguna cosita a su familia; tarda un poquito en llegar, también él tiene alguna dificultad para aparcar, por fin nos encontramos antes de facturar y podemos meter en mi maleta las cosas que haremos llegar a su familia. Nos despedimos de él, me dice que procurará que sea su hermano quien venga a recoger el paquete pues así no voy a tener ninguna dificultad en reconocerlo por su enorme parecido.
Comemos un bocadillo y a las 17:25, levantamos el vuelo. Es la primera vez que cruzo el Océano, "mejor no pensarlo". A las 21:09 (las 3 de la madrugada de España) aterrizamos y hasta las 23:15 no llegamos al hotel. Es el Hotel Comodoro; la primera impresión al entrar en el apartamento es mala, nos parece que está sucio, hay muchos mosquitos, pero como la cama es muy amplia y esta limpia y además estamos agotados decidimos que de día lo veremos todo diferente.
Domingo 27 de Abril
Efectivamente así ocurre al día siguiente; con la luz del día todo tiene otro color, coincidimos con la señorita que nos hace la habitación y con unos pesos conseguimos que nos facilite toallas más grandes y que nos mantenga a raya a los mosquitos.
Según nos explica Emilio, (no he contado que este hombre viaja mucho a Cuba por trabajo) y por ello la conoce bien, nos explicaba que este hotel ha tenido diferentes usos en su historia, lo ha utilizado las FARC entre otras cosas y por ello está un poco deteriorado, lo mejor es el espacio exterior con su espléndida piscina.
Antes de descubrir el suculento desayuno que nos espera, (a que coincidís conmigo en que este rato, el del desayuno, es uno de los mejores del día, al menos cuando estas de viaje en los hoteles) habíamos quedado con la familia de Javier en que nos encontrábamos en el hall del hotel; pues bien, efectivamente no hubo ninguna dificultad para identificarlos pues el parecido del hermano es impresionante: Todos conocemos a Javier por la foto de presentación en el foro, pues fijaos en Abel su hermano "son iguales". Estaban éste y su mamá, entregamos el paquete y charlamos unos minutos, os podéis imaginar la conversación pues todos sabéis como somos las madres, nos despedimos después de hacernos una fotografía que también la incluyo.
Desayunamos suculentamente, aquellas deliciosas frutas, zumos, yogur (es curioso lo de la leche, ellos no la toman salvo los niños, por que no la tienen pero para el turista no falta y hecha yogur estaba muy rico). Lo siguiente fue recoger el coche de alquiler que utilizaríamos, un Suzuki azul de cuatro puertas muy simpático que nos lo traen al hotel, conmigo misma de conductora porque si no conduzco me mareo. Hacemos el papeleo y estamos listos.
Da comienzo nuestra andadura por la isla; ya teníamos preparado mas o menos los recorridos y hoy que es domingo tocaba visita a la familia de Emilio que viven en la parte Occidental, en un pueble llamado Candelaria.
No tenemos mayor dificultad para salir de La Habana y meternos en la autopista gracias a la orientación de Emilio que ha realizado esta viaje repetidas veces. En 1 hora y media llegamos - hay que aclarar que son 90 Kms.
En una carretera de las nuestras nos hubiera costado media hora menos pues el terreno es muy llano en esta zona, pero por allí se conduce de otra manera, mas lento, se adelanta da igual por la izquierda que por la derecha por que ellos van por el medio, o por la izda.
Hay mucho policía de tráfico cada poco tramo hay un motorista, la gente esta en las orillas haciendo pedir botella (autostop) que los recogen en camiones, o en coches. Hoy que es el primer día no recogemos a nadie, mejor me sitúo un poco y ya habrá tiempo de trasladar a alguien ¡hay tanta gente! .
También hay vendedores de queso y pasta de guayaba una especie de membrillo, que evidentemente compramos para llevar a la familia. Con todo esto llegamos sobre las 11:30.
En Candelaria creo que todo el pueble sabía que la familia de la doctora Rosita (es la prima segunda de Emilio, sus padres son primos carnales), llegaba de visita, se notaban muchos ojos contemplando nuestra llegada, besos, abrazos, presentaciones………y rápidamente nos volvemos a montar en el coche esta vez somos 6 personas, vienen con nosotros Rosita y Remigio los primos. Nos guían por los alrededores y primero de todo vamos a Soroa.
Es un paraje de extraordinaria belleza, provincia de Pinar del Río, esta parte de la isla es la más rural y dicen que la menos revolucionaria de Cuba, donde más tabaco se cultiva por la Sierra de Rosario, aquí se encuentran los tabacales diseminados por estos montes de no mucha altura unos 600 mts. sobre el nivel del mar.
Soroa lleva el nombre de Lorenzo y Antonio Soroa Mondragón Muñagorri dos hermanos vascos (como nosotros) que en 1856 adquirieron varios cafetales de la zona y enseguida se hicieron propietarios de toda ella.
Enmarcado en este vello paisaje y como más destacable y que primero visitamos, es el magnifico Orquideario, un jardín de mas de 700 especies de orquídeas y otras plantas que ha sido nombrado Monumento Nacional.
Fue creado en 1943 por Tomás Felipe Camacho un abogado Canario que en recuerdo de su hija fallecida de parto a los 20 años hizo traer orquídeas de todo el mundo, es precioso y digno de admirar. Muy cerca a solo unos metros se encuentra la entrada del paseo que te lleva hasta la cascada o (Saltón) del río Manantiales que al parecer acostumbra a llevar más agua de la que ahora tiene.
Otra vez en el coche nos adentramos un poco mas en la Sierra para llegar a un pueblecito llamado Las Terrazas donde entre sus mas o menos 1000 habitantes cuidadores de los bosques, vive un amigo de Remigio el primo y como tienen muy pocas oportunidades de verse aprovechan esta ocasión para saludarse. Es un rincón muy agradable donde hay un lago o estanque preparado para darse un baño de lo mas apetitoso.
Regresamos a casa que se ha hecho la hora de comer (es increíble que tengan que disponer de la cartilla de racionamiento para que les den cuatro cosas básicas para comer) y que para nosotros ese día no falte de nada en la mesa.
Empezamos extrañamente para nosotros por el postre, unos plátanos en miniatura exquisitos, seguimos con una piña como en almíbar un poco dulce para nuestro gusto, ensalada de tomate y otra de pepino, pollo guisado y cerdo asado, todo acompañado con arroz moro, malanga, queso con naranja confitada, flan, cerveza, café, ron. ¿Que os parece?, no esta mal ¿verdad?. Nos confesaron que los vecinos habían obsequiado gran parte de la comida para que pudieran agasajarnos, ¡qué gente tan maravillosa!.
Son las 6 de la tarde, hora de marchar, despedimos a todos y en el último momento me dicen que tenemos que llevar a Remigio el primo hasta su casa en Melena, que desconozco donde está y enseguida descubro que se encuentra como a otros 80 Kms. de La Habana pero en dirección sur.
Que suplicio, no para llegar hasta allí que él nos indica adecuadamente, sino para regresar hasta La Habana. No tenemos otra recomendación en mente que la de que no es apropiado conducir de noche por esas carreteras y para colmo de males se pone a llover, que le vamos a hacer, al mal tiempo buena cara Aintzane, tu puedes con esto y algo mas, y ahí me veis con los ojos salidos de la órbita para no perder detalle.
No tuvimos que preguntar mas que una vez por donde seguía la carretera. Una vez en La Habana localizamos el Malecón que nos sirve de guía para llegar hasta el hotel; tener en cuenta que era nuestro primer día, los siguientes días lo de conducir por La Habana fue como coser y cantar. Son las 9 de la noche y en la piscina del hotel hay un pequeño restaurante donde cenamos muy a gusto.
Lunes 28 de Abril, dedicado a La Habana Vieja
Que os voy a contar de esta maravilla, creo que este centro histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Ahora en restauración lenta parece que están recuperando el esplendor que en su día tuvieron todos estos edificios coloniales con cierto toque andaluz.
Disfrutamos de lo lindo; lo primero que te encuentras al entrar en el Casco Antiguo es la plaza de La Catedral San Cristóbal con sus aristocráticos edificios construidos en el siglo XVIII . En ellos vivieron ilustres marqueses y condes.
Nos reciben unas señoritas vestidas típicamente y a Javi le plantan un beso en la mejilla y a cambio le piden un "beso" , entiende él, pero no, era un "peso" lo que ella quería.
Es un comienzo muy simpático que hace que se nos marque una sonrisa en los labios y así permanezcamos todo el día.
Callejeando por la calle Mercaderes, admirando la Plaza Vieja, contemplando músicos entre verjas o sentados en las aceras, en fin soñando despierta, llegamos al Museo del Ron donde justo comienza una visita guiada.
Te enseñan todo el proceso de elaboración del Ron de la marca Havana Club la más famosa de Cuba; dentro del museo hay una maqueta con un tren de vapor que muestra todos los pasos de recogida de la caña. Termina la visita en el patio colonial del edificio donde tomamos un Ron con naranja muy muy rico.
Nos dirigimos al Floridita a tomar un delicioso Daiquiri, un cóctel inventado por Pagluchi que se hace en una batidora vertiendo Ron blanco, una cucharadita de azúcar, cinco gotas de marrasquino, zumo de limón, y hielo picado; porque te cuece, que si no te puedes tomar varios uno detrás de otro. No me extraña que a Hemingway le encantara.
Se ha hecho la hora de comer y Emilio que ese terreno lo conoce bien nos dirige hacia el Capitolio pues enfrente está el restaurante Los Nardos. La idea es comer langosta, pero nos comunican que no es la temporada así que nuestro gozo en un pozo; comemos bien pero sin destacar nada, además esta muy oscuro y es todo de madera como un poco lúgubre, pero el sitio es bonito.
Por la tarde de nuevo callejeamos esta vez por la calle Obispo la mas transitada a pié por los cubanos y los turistas. Aprovechamos para comprar algún detalle; en el camino tenemos el gusto de presenciar a una linda niña ataviada con un lujoso vestido morado, al parecer se visten así con sus mejores galas cuando cumplen 15 años ¡deben de ahorrar durante tiempo para poder hacerles estos trajes tan preciosos! . Seguimos viendo cosas curiosas, una especie de titiriteros subidos en zancos y por fin terminamos en la Plaza de La Catedral tomando un café en el bar-restaurante El Patio, lugar que brinda su nombre precisamente al delicioso Patio interior del palacio de los Marqueses de Aguas Claras, en cuyos sopórtales hay mesas al igual que en la bella plaza. Creo que me quedo con esta Plaza como el mas bonito recuerdo, ¡me encanta ¡.
Dejamos a Emilio tomando un cubata en no se que hotel y nosotros tres vamos a comernos un helado rico rico al Coppelia. Yo quería haber tomado el de Guayaba pero me dicen que hace un rato que no hay, que gracioso, se refería a hace unos meses (así se expresan ellos).
Regresamos al hotel y nos damos un estupendo baño en la piscina, nos preparamos y vamos a cenar al hotel Meliá Habana que esta al lado del nuestro. Es terriblemente grande con su patio interior lleno de vegetación con varios restaurantes, elegimos un Italiano y cenamos deliciosamente. Reproduzco los platos: Espaguetis Boloñesa, Calamares fritos con salsa picante, escalopines y pizza 4 quesos, acompañado con vino blanco y cerveza según el gusto de cada uno.
Tomamos una copa en el vestíbulo del hotel, viendo un espectáculo en el que bailan dos señoritas acompañadas por un grupo de músicos y un cantante.
Martes 29 de Abril, hoy esta previsto Varadero.
Salimos temprano pero cuesta lo suyo llegar, mas de lo mismo en las carreteras, pasamos por el centro de la ciudad de Varadero sin pararnos, despacito por la Avenida de Las Américas apreciando de pasada lo más elegante de Cuba. Seguimos hacia las playas pues Emilio nos quiere llevar a visitar La Mansión Xanadú o Casa Dupont de Nemours o restaurante Las Americas, que fue construida en 1920 por Alfred Dupont (un ingeniero norteamericano que se enriqueció durante la I Guerra Mundial vendiendo dinamita a los alemanes).
Este rico señor invirtió grandes sumas de dinero en la compra de prácticamente toda la península Hicacos y una vez parcelada se la vendió a ricos cubanos y norteamericanos que convirtieron Varadero en un centro de juego y prostitución, hasta que llegó Paco con la rebaja o lo que es lo mismo, Fidel con la revolución. Desde la terraza de la cafetería en lo mas alto se aprecia el campo de golf, nos tomamos una cerveza sintiéndonos los mas ricos y afortunados del mundo por poder estar aquí.
Bajamos a la playa un poco mas adelante justo por el Hotel Meliá y nos damos un baño en el Caribe, tomamos un ratito el sol y comemos en un restaurante al lado de la playa, langosta estilo criollo con tomate picante; esta buena. (Ya veis que siempre hago mención a la comida, es mi punto débil, de ahí el titulo de este diario y del resto que pienso escribir).
Sobre las 4:30 de la tarde nos ponemos en carretera camino de Cienfuegos, que es donde pasaremos la noche, concretamente en El Rancho Luna.
Retrocedemos a Matanzas y por el interior pasamos por lugares desangelados, como Jovellanos, Pedro Betancourt. En este pueblo la carretera se pierde y necesitas ayuda para volver a encontrarla entre sus calles. Un avispado joven que se percata de lo que nos ocurre nos ayuda poniéndose delante del coche con su bicicleta y guiándonos por entre calles, le agradecemos el gesto con algún peso; presenciando la escena, en la casa situada a nuestra derecha hay una preciosa niña de no mas de 4 años que se nos dirige diciendo "señor a mi también y a mi también", Javi le da un peso y todabia tengo grabada la expresión de alegría de aquella carita.
Seguimos todo derecho como nos habían indicado por Jagüey Grande donde recogemos una chica que está estudiando enfermaría en Cienfuegos. Ella nos indica por donde hemos de ir para llegar al hotel y llegamos sobre las 9 de la noche. Cenamos las sobras que habían quedado en el comedor y contentos pues a las 9:30 lo cerraban, escuchamos un poco de la actuación que había con el típico showman mientras nos tomábamos una copa y a dormir que por la mañana salíamos para Trinidad.
Miércoles 30 de Abril, toca ir a Trinidad.
En la carretera cogemos a una señora que como tanta gente va caminando entre pueblo y pueblo y nos cuenta que su esposo esta en la cárcel, no preguntamos por que, y que tiene dos niños que ahora están en la escuela, es tan maja que la regalamos alguna camiseta y gafas de sol y algún peso. ¡Te sientes de bien cuando haces esto!.
Mas adelante paramos a comprar fruta a un grupo de mujeres que la venden al pie de la carretera, también a estas chicas y mujeres les pagamos algunos pesos de más y les damos alguna camiseta.
Mas adelante se nos cruzan en el camino unos cangrejos que según nos explican bajan desde el monte, que es donde viven, hasta el mar a depositar las huevas, impresionan los bichos porque te miran desafiantes. Por fin a las 11:30 llegamos a Trinidad.
El casco antiguo de esta preciosa ciudad también declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988, está lleno de casas coloniales que dan testimonio de las fortunas de los terratenientes que las habitaban en aquella época.
Se puede pasear despacio por su suelo empedrado; como no hay tráfico puedes hacerlo mientras contemplas sus grandes ventanas e inmensas puertas. Se escucha música por cualquier esquina, compramos recuerdos y los chicos se compran una guayabera cada uno. Les atiende una simpática cubana que nos hace reír con su gracia espontanea.
Nos han indicado que no nos marchemos de Trinidad sin probar La Canchánchara una bebida hecha con ron, lima, miel y agua que se toma en el bar del mismo nombre, a estos ya les gusta pero a mi nada, donde esté el daiquiri que se quite esto.
No nos quedamos a comer a pesar de que te acosan ofreciéndote un atractivo menú, comemos en el coche unos bocadillos de cerdo asado con cerveza que compramos en un bar que vemos al pasar por un pueblo que no anoté y no recuerdo su nombre. Llo hacemos así por que por la noche hemos quedado a cenar con los colaboradores que Emilio tiene en su trabajo, dos nativos, Isidra y Raúl, y nos conviene llegar con el tiempo suficiente para prepararnos.
Isidra se ha encargado de reservar una deliciosa cena en un Paladar que está en la 48 en el nº 1311 que se llama La Cocina de Lilian. El sitio es precioso y se come estupendamente, describo la cena: unas ensaladas, algunos comimos solomillo de vaca y otros cerdo asado relleno, también una especie de escalopines que comentaron que estaba muy rico, todo bien cocinado y muy apetitoso.
Jueves 1 de Mayo día de la revolución.
Madrugamos de lo lindo a las 6 de la mañana arriba por que hay que estar en la manifestación a las 8 de la mañana que da comienzo todo el acto. Se concentran mas de un millón de personas, todas pasando por delante de la tribuna que está en la plaza de la Revolución en la que están todos lo Generales debajo del monumento a José Marti.
Se escuchan las proclamas por la megafonía "Viva Fidel, Viva Raul, Viva Cuba Libre, pero no se oye que la gente responda o por lo menos esa es la impresión que recogemos, de todas formas yo me siento entusiasmada entre tanta gente, agito mi banderita que me la ha dado un militar y respondo "Viva, Viva, Viva,".
Sobre las 10 de la mañana damos por terminada la jornada revolucionaria y paseamos por La Habana Vieja a donde nos acercan en unos bici-carros de esos que se ven a montones. Redesayunamos en la cafetería del Hotel Sevilla, paseamos un poco e intentamos ver algún museo pero los museos están cerrados y no nos queda mas remedio que tomar unos deliciosos mojitos en La Bodeguita del Medio. Ese dia por fin comimos buena langosta en el hotel, la piscina y la partida de mus nos acercaron al anochecer y nos fuimos a ver la ceremonia del "cañonazo".
Se trata de una tradicion muy antigüa. A las 9 de la noche se dispara un cañon desde una vieja fortaleza que esta enfrente de la Habana; esto se hacia antes para indicar que se cerraba el puerto y las puertas de la ciudad. Va mucha gente en autobuses y no está mal.
Como habiamos comido muy bien hicimos una cena informal a base de hamburguesas y cerveza.
Viernes 2 de Mayo, descanso.
Emilio se nos marcha a trabajar y nosotros tres le dedicamos la mañana a visitar el Museo de la Revolución, es muy interesante y descubres muchas cosas que desconoces. Despues paseamos por la Habana Vieja y tomamos mas daiquiri. Comemos en un restaurante italiano del hotel, descansamos y por la noche, nos lleva Emilio a cenar a La casa de España.
Sábado 3 de Mayo
Hoy toca salir de pesca desde La Tarara, donde nos espera un barco que había contratado Emilio. En mala hora; es una jornada que yo preferiría olvidar. A pesar de tomarme 2 viodraminas contra el mareo, como el mar esta de lo más bravo, me mareo enormemente y paso un mal rato. No es de extrañar ya que estuvimos 4 horas metidos en el barco, total para no pescar nada.
El capitán, Pequeño Mini, me ayuda a bajar a tierra y me da unos mimos que me reconfortan (un señor madurito que en su época ha tenido que estar muy pero que muy bien).
Regresamos a La Habana y comemos muy bien en otro Paladar; por la noche vamos a ver el espectáculo de el Parisien en el Hotel Nacional que incluye cena.
Ha venido Rosita la prima desde Candelaria a pasar el fin de semana con nosotros. Es un magnífico espectáculo lleno de luz y sabor cubano que se extiende hasta bien entrada la noche. Al salir ,que es la 1 de la madrugada, tenemos que llevar a la prima a la casa donde pasará la noche, que está en el corazón de la Habana Vieja. Pasamos un poco de miedo, por que no hay nadie por aquellas calles destartaladas, solo un poco de gente que nos mira extrañada, supongo que pensando que podíamos hacer nosotros turistas en aquel lugar a esas horas.
Domingo 4 de Mayo.
Es el día de marchar. Como el avión sale por la noche, aprovechamos el día para despedirnos de toda esta fantástica ciudad. Mientras los chicos van a ver el Museo de Los Capitanes las chicas en un carro de caballos vamos a ver el Callejón de Hammel, despedimos a Rosita y regresamos al hotel para hacer el equipaje pasamos el resto del día a la espera de la hora de salir para el aeropuerto.
Salimos de Cuba a la 1 de la madrugada del lunes. Como la hora lo aconseja dormimos en el avión. No sé que hacen los demás, pero yo sueño y repaso cada minuto de esta maravillosa semana; también ellos parecen muy pletóricos y satisfechos del viaje. Creo que volveré. |
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