
Salto de Monday
Ciudad del Este Paraguay | 0 comentarios.
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Llegamos un martes 13 de noviembre a las 4 PM a Copacabana . Bolivia, un pequeño y pintoresco poblado a orillas del Titicaca donde decidimos quedarnos tres días, los cuales pudimos compartir con viajeros de varias partes del mundo y aprendimos a elaborar algunas artesanías; estos días fueron divertidos aunque el pueblo es un poco monótono. Después de esos días decidimos partir hacia la Paz en colectivo ya que el descanso en Copacabana no fue suficiente. Ya en la capital de Bolivia nos encontramos con el agite de cualquier capital en el sube y baja de la zona central buscando algun hotelucho donde pasar la noche y comprar hilo ya que en Bolivia es mas económico.
Al día siguiente partimos hacia Cochabamba en la noche. En este lugar comenzamos a buscar algun sitio donde acampar, decidimos acudir a la policía como lo hacíamos en Perú. Cuando encontramos la comisaría y pedimos ayuda, fue tal la impresión de los policías por ver dos colochos en bicicleta a esa hora, que no dudaron en mandarnos a la INTERPOL, ya que era muy sospechoso pedalear a esa hora y mas cuando los únicos delincuentes de la zona según el policía eran peruanos y colombianos.
Luego de varios minutos de escuchar gran cantidad de estupideces racistas y discriminatorias y después de que comprobó que no era delito viajar por Suramérica en bicicleta nos dejo ir, finalmente decidimos pasar la noche en la plaza central para pasar la piedra y reírnos de toda esa cantidad de bestialidades escuchadas.
Ya siendo las cuatro de la mañana y terminando uno de mis profundisísimos escritos, se nos acercaron dos borrachitos y nos preguntaron lo mismo que nos pregunta todo el mundo; aterrados de la gran locura y apenados por lo del suceso con la policía, uno de los borrachitos llamado Marlon dijo: ´´hermanito, Bolivia es lindo; permítanme yo les invito un hotel´´. Pasamos del aburrimiento total a una gran felicidad. Palabras más, palabras menos, el viejo Marlon se porto como un príncipe y nos invito hasta el lunes a pasar la noche en un hotel tres estrellas.
De verdad Marlon gracias, nos dejaste ver la cara bonita de la gente de boliviana, que hasta ese momento era algo esquiva.
La mañana de ese lunes decidimos emprender viaje hacia Sta Cruz pasando por gran diversidad de paisajes de montaña bajando hasta la selva. Ese día llegamos hasta Santa Fé, un caluroso pueblo donde acampamos esa noche.
A la mañana siguiente emprendimos rumbo hacia Santa Cruz de la Sierra donde a medida que avanzábamos nos asaltaba la preocupación de que no rendíamos lo mismo que antes. El cansancio acumulado y nuestra dieta rica en pan y refresco dejo ver sus estragos al vernos vencidos totalmente. Entonces decidimos tomar un bus que nos llevara hasta Asunción de Paraguay sin tener que pasar en bici por el caluroso Chaco, donde tuvimos que pasar por la frontera más pesada de todas, donde nuevamente nos trataron como los peores narcos colombianos y todo el tiempo nos estaban metiendo terror para que dijéramos donde llevábamos la coca, según ellos.
Ya en la capital Guaraní, decidimos pasar dos días para descansar y conocer la pequeña y tranquila ciudad, buscando recuperar las fuerzas con las que habíamos atravesado Ecuador y Perú.
Luego de estos dos días en Asunción, partimos hacia Ciudad del Este, pedaleando y soportando un fuerte calor. Ya en esta ciudad decidimos pasar la noche en las bancas del Terminal de transportes, para madrugar al día siguiente e ir a la oficina de turismo donde nos entrevistaron para el canal de televisión local y muy amablemente nos recomendaron algunos sitios para visitar como la represa de Itaipú que es una de las siete maravillas del mundo de la ingeniería ya que es la hidroeléctrica que produce mas energía en el mundo y el salto de Monday que fue un pequeño abrebocas para lo que nos esperaba en la frontera de Brasil y Argentina. Esa noche la pasamos en un polideportivo y madrugamos rumbo a la triple frontera.
Pasamos a Brasil donde su gente a pesar de la diferencia de idiomas que teníamos, fue muy linda y amable con nosotros brindándonos una sonrisa y un saludo por donde pasábamos. Como no teníamos ni un centavo comenzamos a buscar comida con la sorpresa que en el primer sitio que tocamos y contamos nuestra historia, nos hicieron seguir al comedor y nos dieron sanduches con refresco.
Eso nos pareció un detalle impresionantemente lindo y remato diciendo ´´la comida no se le niega a nadie´´. Saliendo de aquel lugar muy agradecidos fuimos a la oficina de turismo, donde sorprendidos por nuestra historia y travesía, hablaron con la oficina de parques naturales permitiéndonos la entrada de manera gratuita a las cataratas de Iguazú ya que éramos un par de atletas recorriendo el mundo en bicicleta. Ese gesto fue algo muy generoso ya que andamos con los bolsillos rotos. Bajo el intenso calor del medio día en Iguazú, pedaleamos rápidamente los 20 Km. aprox. que hay hasta las cataratas donde quedamos atónitos frente a este espectáculo natural. Estar en este lugar fue como estar en un sueño, caminar por sus senderos fue algo alucinante.
Creo que sitios como este recargan la fuerza del espíritu.
Agradecidos con la buena suerte y con las bendiciones recibidas partimos rumbo a Argentina ya que la frontera estaba a unos pocos kilómetros.
Espero algun di ana minha vida intrar en teu coraçao do Brasil e compartillar mais con esta maravillosa Pessoa. …
Bueno, solo espero que a este par de colochos le sigan lloviendo bendiciones en el país gaucho.
Gracias por seguir nuestras aventuras y dejar sus comentarios. Esperamos nos puedan acompañar en nuestro próximo diario: ARGENTINA, PEDALEANDO A RITMO DE TANGO. |
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