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Andalucía: El corazón de España (Parte I)
Escribe: mariposadefuego
Vértice entre Europa y África y punto de encuentro del Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, ha sido codiciada a lo largo de los siglos por numerosas culturas desde que la historia es historia y aún mucho antes. El territorio andaluz representa el 17,3 % de España, con una superficie de 87.268 km² y con una extensión superior a países como Bélgica, Holanda, Dinamarca, Austria o Suiza.
Andalucía: El corazón de España (Parte I)
Andalusia, España — domingo, 9 de julio de 2006
A pesar de la importancia e influencia del Valle del Guadalquivir, un cincuenta por ciento del territorio es montañoso en mayor o menor grado, una tercera parte se encuentra por encima de los 600 metros de altitud, con una gran altiplanicie y 46 cumbres que sobrepasan los 1.000 metros.
La reina de las alturas es sin duda Sierra Nevada, en pleno Sistema Penibético, donde cumbres superiores a los 3.400 metros como el Mulhacén o el Veleta presiden majestuosos al resto de las sierras cercanas.
En apenas cuarenta kilómetros se pasa de un paisaje alpino a otro tropical en la orilla del Mare Nostrum, el Mar Mediterráneo. El litoral andaluz, con sus casi 900 kms de longitud, alberga gran numero de poblaciones y playas que son la delicia de cuantos las visitan. En los últimos años Andalucía ha hecho grandes esfuerzos para adecuar sus costas a la calidad demandada por el cada vez más exigente mercado turístico.
La diversidad, extensión y riqueza ecológica de los territorios andaluces reúne las cumbres más altas de la Península Ibérica en Sierra Nevada, extensos humedales, espesos y umbríos bosques, desiertos volcánicos y tramos de costa sin apenas traza humana.
Andalucía cuenta con una basta red de Espacios Naturales (más de 80), que suponen aproximadamente el 18% de su territorio, caracterizados como Parajes, Parques o Reservas, lo que la coloca a la cabeza de las comunidades españolas en la defensa de su patrimonio medioambiental.
La mayoría de esta superficie la ocupan los Parques Naturales, a los que hay que añadir el emblemático Parque Nacional de Doñana, declarado por la UNESCO "Reserva de la Biosfera". Los Parques Naturales corresponden a espacios montañosos y boscosos, y áreas litorales, como el Cabo de Gata almeriense.
En los Parques Naturales de Grazalema y Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja- hay bosques de pinsapos únicos en todo el mundo. Las llamadas Reservas Naturales son en su mayoría enclaves húmedos, de menor extensión que los parques, pero de enorme importancia para la flora y la fauna, especialmente las aves.
Otros ámbitos protegidos menos extensos, pero de importancia singular son los parajes naturales, cuya interesante variedad nos traslada desde las fabulosas formaciones de roca kárstica del Torcal de Antequera, hasta Tabernas, en Almería, el único desierto en el continente europeo.
Las costas constituyen el otro medio natural andaluz con personalidad propia, que se extienden a lo largo de más de ochocientos kilómetros con numerosos tramos de playas.
Desde la Costa de Almería, la Costa Tropical granadina, la Costa del Sol en Málaga o la Costa de la Luz de Cádiz y Huelva, han visto potenciados sus valores medioambientales, que unidos a la calidad y calidez de sus aguas y al sol omnipresente, han hecho de ellas una de los destinos turísticos preferidos por viajeros de todo el mundo.
Un patrimonio diverso
En el contraste paisajístico andaluz habitan más de siete millones de habitantes que se distribuyen en los diferentes tipos de hábitat. Una gran mayoría viven en las grandes ciudades- las ocho capitales de provincia (Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla) y Jerez de la Frontera se sitúan en la cabeza del desarrollo demográfico- y otra gran parte de esa población prefiere otras poblaciones intermedias o pequeños pueblos serranos, cortijos y alquerías.
Todo este conjunto conforma una amalgama de ofertas turísticas que oscilan entre la monumentalidad de los grandes núcleos al tipismo de los pequeños pueblos, continua fuente de inspiración de todo tipo de artistas.
Actualmente Andalucía es una comunidad moderna, dotada de grandes infraestructuras, que sabe recibir con cariño a cuantos la visitan y que, a pesar de ser consciente de que tiene que ir con los tiempos en una constante modernización, tiene un exquisito cuidado en conservar sus raíces y en mantener el importante patrimonio, cultural y monumental, heredado de sus antepasados.
Amplitud cultural
La milenaria historia de Andalucía ha dejado en herencia un inmenso legado artístico. La Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba o la Giralda y casco histórico de Sevilla son hitos monumentales de la Humanidad, pero en la inmensa mayoría de sus ciudades y pueblos se encuentran representados los mejores momentos de la vida artística andaluza a través de los tiempos.
La brillante arquitectura islámica, renacentista y, sobre todo, barroca de sus edificios más importantes, sus castillos, fortalezas y monasterios, diseminados por toda su superficie, completan un patrimonio de enorme trascendencia. La patria de Velázquez, Murillo y Picasso dispone de lienzos, esculturas, joyas, imágenes y restos arqueológicos que se reparten por catedrales, museos, iglesias, conventos y palacios como guardianes de un potente desarrollo artístico. En la localidad más alejada es posible encontrar un retablo de primera categoría, una obra maestra de la pintura o una pieza de la más elaborada orfebrería. La variedad de fiestas y celebraciones en Andalucía es tan amplia como su geografía, y su calendario es una auténtica enciclopedia donde se resumen las artes y costumbres de sus pueblos.
En las fiestas de primavera, de siembra y cosecha, en cada fiesta patronal, feria, vendimia, verbena y romería se pone de manifiesto lo más elaborado de su artesanía, gastronomía, música y creencias religiosas.
Los carnavales inician ruidosamente la serie, subvirtiendo con humor e ironía los papeles cotidianos. En Semana Santa los templos sacan en procesión sus más valiosos tesoros para acompañar las imágenes de la Pasión, recorriendo un itinerario que se repite fielmente cada año. La festividad del Corpus es el argumento para un brillante desfile. Las Cruces de Mayo aúnan espectacularmente lo religioso y lo profano.
La Fiesta de los Toros tiene en Andalucía una importancia fundamental por su gran arraigo, y durante tres cuartas partes del año se celebran corridas en sus numerosas plazas, coincidiendo con las ferias locales, donde se baila y se canta al son de las guitarras. El flamenco es la expresión más genuina del folclore andaluz. Los festivales de cante en período estival establecen un calendario de actuaciones para todos los gustos.
Las romerías son procesiones piadosas y festivas que tienen como escenario la naturaleza, huella de los antiguos ritos de la fertilidad.
Jardines de Córdoba
Los patios del barrio de la Judería, en el casco antiguo de la ciudad de Córdoba, son uno de los más visitados por aquellos que buscan la belleza de flores y plantas. Los hay de estilo popular en los que abundan las macetas de geranios y otras flores y también están los de estilo más señorial. Los del Museo Taurino, el Museo Arqueológico y el de la Plaza de San Andrés son algunos de ellos.
El jardín murado más antiguo de Europa se encuentra también en la capital cordobesa. Es el del Patio de los Naranjos de la Mezquita, del siglo VIII.
En el Alcázar de los Reyes Cristianos y en Medina Azahara, podremos contemplar restos de jardines califales.
El Palacio del Príncipe de Viana, la Alameda del Obispo, el jardín de la Victoria, el de la Agricultura, el parque Cruz Conde, los jardines de Colón, los de la Facultad de Veterinaria, el del Colegio Mayor Nuestra Señora de la Asunción, el Parque Zoológico y el Jardín Botánico son otros de los enclaves en los que disfrutar de la naturaleza modelada por la mano del hombre.
El Jardín de Moratalla, en la carretera de Posadas, también merece una visita. Diseñado en su mayor parte por Forestier, está lleno de encantos: desde una gran verja de hierro forjado que se abre a una gran avenida central, hasta enormes ejemplares de plátanos de sombra que cubren gran parte del jardín, pasando por un mobiliario de ladrillo y azulejo muy curioso.
Málaga
La ciudad fue fundada por los fenicios, que le dieron el nombre de Malaka. Durante la dominación romana, la región adquiere su máximo esplendor en la antigüedad, gozó del privilegio de ciudad confederada de Roma, situación que alcanzaron sólo unas cuantas ciudades de Hispania. A la decadencia romana siguen en incursiones no demasiado prolongadas los bizantinos y los visigodos hasta la conquista árabe, a finales del siglo IV.
Fue bajo el control de los árabes cuando la ciudad vivió una de sus etapas de mayor progreso. Los musulmanes levantaron la muralla y construyeron el castillo de Gibralfaro y la Alcazaba implantando su cultura a lo largo de los ocho siglos de dominación. Esta época significó también un cambio en las estructuras económicas. Málaga se convirtió, a partir del siglo XI, en un emporio mercantil que exportaba por todo el Mediterráneo los más diversos productos, desde uvas moscatel hasta cerámica dorada.
La reconquista de la ciudad por los Reyes Católicos en 1487 cambió por completo la historia malacitana: transformaciones cívicas y religiosas, reordenación del espacio urbano, reparto de tierras entre los conquistadores, etc. En el siglo XVIII se amplía el puerto y se reanudan las obras de la catedral, que habían quedado paralizadas. A principios del siglo XIX Málaga ya tiene dos sectores bien definidos fuera del centro de origen medieval: en el extremo occidental el paisaje urbano empieza a configurarse influenciado por la actividad industrial de la Málaga de esa época, mientras en el otro extremo de la ciudad empiezan a aparecer villas y hoteles del más puro estilo "belle epoque".
La bonita y soleada ciudad de Málaga está situada a orillas del Mediterráneo, capital de la Costa del Sol, es una de las zonas turísticas por excelencia del Sur de Europa, famosa por sus playas de arena fina y campos de golf. Málaga tiene una población aproximada de 600.000 habitantes, está muy bien comunicada por carretera con el resto de Andalucía, posee uno de los aeropuertos con más transito de España en número de vuelos nacionales e internacionales y uno de los puertos comerciales más importantes de Europa.
El patrimonio cultural de la ciudad es muy rico y variado gracias a las distintas culturas que se asentaron y dejaron su huella, destacando la catedral, la Alcazaba, el castillo de Gibralfaro o la plaza de toros. Los eventos culturales y deportivos también son muchos: regatas, festivales de teatro y cine, exposiciones, conciertos, etc. Las fiestas como la Semana Santa o la Feria de Agosto convierten a Málaga en centro de reunión y diversión de gentes de toda España y Europa, y hacen que la experiencia de visitar la ciudad sea aún más inolvidable.
Además de poder apreciar todo lo que ofrece la ciudad de Málaga, pueden disfrutar de un clima excepcional prácticamente todo el año al lado de la playa: darse un chapuzón en el mar Mediterráneo para refrescarse del calor del verano, tomar el sol en la playa con una brisa agradable, dar un paseo largo con unos amigos por el Paseo Marítimo de Pedregalejo o probar la exquisita gastronomía típica de Andalucía en los chiringuitos situados en la playa. Para los amantes del deporte, el buen clima ofrece la posibilidad de jugar al golf, tenis y deportes náuticos durante toda la época del año. Después de un día largo acompañado de una siesta, comienza la vida nocturna de España. Hay muchos bares y pubs en la zona y si quiere más animación, puede acudir al centro histórico de la ciudad, dotado de un especial encanto.
Las playas
En la ciudad de Málaga podemos distinguir tres tipos de playas con tipologías y características distintas. El primer grupo incluye a las del extremo oriental del municipio, hasta el Rincón de la Victoria, en el inicio de la Axarquía. La naturaleza del sustrato es caliza, con algo d e rocas metamórficas y abundan los acantilados con pequeñas calas. La granulometría es de arenas medio-finas con gravilla. Son playas con una amplia pendiente que llega hasta el 22%. Se trata del Peñón del Cuervo, de la Cueva, Torre de las Palomas, de la Araña y del Hornillo. Los dos hitos simbólicos de este tramo son el Peñón del Cuervo y el Puerto Deportivo de El Candado.
Otro grupo es el compuesto por las playas que se extienden desde el Puerto de Málaga al Puerto Deportivo de El Candado. Sus sustratos son de carácter metamórfico, especialmente pizarras; las granulometría es gruesa con abundancia de cantos en las más orientales. Su carácter es estable/ regresivo, pero las actuaciones de la Jefatura de Costas han creado unas magníficas playas.
Bordeadas por el Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso, tienen un carácter netamente urbano. Se trata de las playas de La Farola, La Malagueta (quizás la más emblemática, siendo su nota característica su proximidad al Centro Histórico-Artístico), La Caleta, Baños del Carmen, Pedregalejo, Las Acacias, El Palo y El Dedo (o el Chanquete).
El tercer grupo se extiende desde el cauce del río Guadalmedina hasta el límite con el municipio de Torremolinos. Son playas anchas, arenosas, de gran longitud, con sustratos de áridos de carácter carbonático-silíceo. Como media, sus pendientes son del 14%; su anchura de 30-45 mts. Y su longitud de 15.000 mts. Las playas de este grupo son: San Andrés, Misericordia, Guadalhorce, Guadalmar y Campo de Golf. Actualmente se trabaja en el Plan de Actuación del Paseo Marítimo Antonio Machado y su prolongación hasta Guadalmar, enlazando con la Costa del Sol occidental.
Este itinerario por las playas malagueñas lo podemos complementar con una variada oferta gastronómica y de ocio.
Los numerosos restaurantes y chiringuitos especializados en pescaitos que jalonan e litoral se agrupan en tres rutas, creadas por AEHMA (Asociación de Empresarios de Hostelería de la provincia de Málaga).
Jerez
A lo largo de la historia, Jerez ha sido un enclave fuertemente influenciado por las distintas culturas que se han asentado en sus tierras, numerosos restos así lo atestiguan tanto en la propia ciudad como en su entorno. Vestigios de la Xera fenicia, la fuertemente romanizada Ceret, la importante Sherish musulmana y las posteriores bellísimas construcciones cristianas, ofrecen un amplio abanico de estilos arquitectónicos y edificios singulares, que hacen de Jerez una preciosa ciudad con una fisonomía urbana realmente peculiar.
Pocos lugares en España gozan de un reconocimiento internacional tan amplio como el que Jerez disfruta. Gracias a su vino, el Jerez o Sherry , el nombre de esta ciudad ha traspasado fronteras hace mucho tiempo, hasta llegar a universalizarse.
Pero Jerez no es tan solo sus vinos y una arquitectura de edificios singulares, Jerez, ofrece mucho más a todos: tierra del caballo cartujano, del toro de lidia, cuna del arte flamenco, ciudad del motor y los grandes eventos, centro monumental declarado de interés Artístico e Histórico.
En la actualidad Jerez es una gran ciudad donde la tradición convive en perfecta armonía con la más pura modernidad: grandes centros comerciales y avenidas confluyen en un centro histórico alegre y bullicioso, donde las compras y el tapeo se dan la mano. Todos estos rasgos distintivos, sumados a la extraordinaria situación geográfica y su clima, a atractivos turísticos únicos y diferenciados, y a las modernas infraestructuras, garantizan Jerez como la elección perfecta para vivir y visitar.
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publicado el 22/oct/2008, 16.29 |
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