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Titicaca: El lago místico de los Incas

Escribe: elbarquero
Situado a más de 3800 metros de altura, el Titicaca es el lago navegable más alto del mundo y uno de los lugares legendarios de Sudamérica. Heredero de antiguas tradiciones y mitos, rodeado de montañas y jalonado de islas, es una invitación a descubrir la belleza y los misterios del altiplano incaico.

 
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Titicaca: El lago místico de los Incas

Lago Titicaca, Perú — domingo, 21 de agosto de 2005

Un espejo de agua abierto en el altiplano, donde la altura corta el aliento, guarda el secreto del origen del imperio incaico, la fuente de una cultura que sigue proyectando su luz, después de años de oscuridad, sobre la civilización que se le impuso. El Lago Titicaca, en el pasado venerado por los incas y hoy considerado como uno de los lugares más puros del mundo, es el origen de este imperio. Las leyendas abundan: una de ellas asegura que el Sol y la Luna se refugiaron en sus aguas, en la oscuridad, durante los días del diluvio, y allí se encontraron los dioses que dieron origen al mundo.

También contaban los pobladores del imperio incaico que un día el Inca Manco Capac y su hermana y consorte, Mama Ocllo, salieron de las aguas del lago con el mandato de su padre, el Sol, de fundar el imperio uniendo las culturas indígenas en nombre de la paz y la civilización. Ese imperio fue el Tahuantinsuyo, que tenía en esta región del Titicaca hoy compartido entre Bolivia y Perú un tesoro natural donde criar llamas y alpacas, cultivando quinoa, papa y café. En este suyo o región del imperio, además, las entrañas de las montañas eran ricas en oro y plata, los metales que los incas ofrendaron a los dioses... y los conquistadores a sus reyes.

Cielo y agua unidos

Situado a más de 3800 metros de altura, es el lago navegable más alto del mundo, se extiende sobre unos 8000 kilómetros cuadrados y tiene una profundidad máxima de 280 metros. Está situado a sólo unos 70 kilómetros al oeste de La Paz, desde donde se realizan excursiones por el lago, las islas y las regiones naturales de los alrededores. Un camino asfaltado une La Paz con Copacabana, junto al Titicaca, cuyas aguas de rara transparencia son alimentadas por los glaciares de la Cordillera de Apolobamba y Real.

Las montañas que lo rodean parecen estar muy cerca, pero en realidad se encuentran a unos 30 kilómetros de distancia, casi invisibles por la pureza del aire, que parece acortar las distancias. Otros turistas prefieren visitarlo desde Puno, del lado peruano. El Titicaca es lo que queda de un antiguo paleolago, que se extendía sobre buena parte del altiplano boliviano, y formó luego el lago Poopó y los salares de Uyuni y Coipasa.
Cualquiera sea el itinerario elegido, el Lago Titicaca depara los más hermosos paisajes que puedan imaginarse, con sus aguas armoniosas volcadas contra los picos gigantescos de los Andes bolivianos, cuyas nieves eternas parecen vigilar para siempre los destinos de las islas que los indígenas consagraron a sus dioses. Estas islas que quiebran la superficie del agua no son sino afloraciones de la misma cordillera que rodea el lago.

La región del Titicaca puede visitarse durante todo el año, gracias a un clima soleado pero moderado por la altura, que refresca las noches del altiplano haciendo descender notablemente la temperatura. El impacto turístico en la zona, muy visitada también por viajeros que llegan desde Perú después de haber recorrido Cusco y Machu Picchu, es cada vez más importante: se estima que a Copacabana, a orillas del lago, llegan unos diez turistas por cada habitante.

Copacabana

A orillas del lago Titicaca se levanta el poblado de Copacabana, un centro turístico y arqueológico célebre por su Santuario, que fue en los tiempos precolombinos un sitio de culto, observación astronómica y ceremonial.
Se dice que fue fundada por el inca Tupac Yupanqui, implantando 42 familias Quechuas (mitimacus o mitmas). Sin embargo, los vestigios arqueológicos, con data pre incaica, revelan asentamientos anteriores.
Si hoy se venera a la Virgen Morena, antiguamente era meta de peregrinaciones hacia la Isla del Sol y de la Luna.

La actual iglesia católica fue levantada en la plaza central de la ciudad en el siglo XVI, y es una pequeña joya blanca de cúpulas brillantes cuyo altar reluce de oro y plata. Desde Copacabana salen numerosas excursiones embarcadas hacia las Islas del Sol y la Luna, o bien caminatas hacia los miradores que se encuentran en los alrededores, en particular los sitios arqueológicos precolombinos como la Horca del Inca (un antiguo observatorio), el Kusijata o Intikala. Cuentan algunas crónicas que esta ciudad, antiquísima, toma su nombre de la expresión Coppa-kcaguaña, o el camino de las estrellas que lleva hacia dios: es que desde allí se aprecia claramente esa brújula precolombina que es la Cruz del Sur.

Isla del Sol

Uno de los sitios más interesantes para visitar es la Isla del Sol, en el Lago Mayor, donde quedan muchos vestigios de las culturas Tiawanakota, Aymará y Quechua que poblaron este lugar desde tiempos inmemoriales, antes de los incas: las escalinatas del Yumani, el palacio de Pilkokaina, la Chincana, las Huellas del Sol y la Roca Sagrada. Se encuentra en el extremo noroeste de la península de Copacabana, a 14 km, (una hora y media en las lanchas a motor).

Posee monumentos precolombinos, tales como el Palacio de Pilkokaina y la Chinkana o Laberinto, la Escalinata del Inca, la Fuente Sagrada de la Eterna Juventud y las terrazas incaicas.

Yumani es el principal muelle de la isla. Tiene jardines y una larga escalinata que llega a una fuente con 3 chorros de agua, que, según algunos, simbolizan las 3 leyes máximas incaicas: ama sua, ama llulla y ama khella, que quieren decir no robes, no mientas y no seas flojo. Al norte se encuentra la comunidad de Yumani.

Pilkokaina es el Palacio Inca de dos pisos, construido por Tupac Yupanqui. El piso superior ha prácticamente desaparecido. Es un conjunto habitacional con nichos, recámaras y patios. Los vanos de las puertas y ventanas tienen el dintel más estrecho que el umbral. Para cerrar el techo de los recintos se usaron piedras escalonadas, técnica conocida como bóveda falsa.

Challapampa

En el sector norte de la isla del Sol se puede subir a la cima, donde se encontrará un complejo habitacional construido de piedras, conocido como Chinakana o Laberinto. Muy cerca, está la Peña Sagrada (Kaka) que tiene una leyenda sobre el origen de los incas. La comunidad que alberga este legado arqueológico es Challapampa.

Isla de la Luna o Koati

Está a 7 km de la isla del Sol, tiene una vista del Illampu y de la cordillera Oriental. En el lugar se encuentran las ruinas del Palacio Iñak Uyu o Templo de la Luna, que posiblemente fue un Ajlla Huasi o lugar para el recogimiento de ñustas o vírgenes del Sol.

Es un conjunto habitacional construido con un patio rectangular sobre una plataforma con muro de contención y junturas perfectas. Las habitaciones están cerradas por bóvedas falsas.

Es la segunda Isla sagrada de los Incas, guarda restos de la antigua civilización. El mayor edificio de la isla, es el Ajlla Huasi o Casa de las Escogidas Vírgenes del Sol, está orientado hacia el nevado Illampu, desde allí, también se puede observar el extenso panorama de la Cordillera Oriental.

Puno

Puno, con 60,000 habitantes, es una gran ciudad comercial fundada en 1666. Es también el centro artesanal y folklórico de la región, su música es la más rica de los Andes y cuenta con más de 300 bailes locales. En febrero, durante la fiesta de la Virgen de la Candelaria, durante una semana, las calles se llenan de música y bailes. En el mercado artesanal de Laykakota se encuentran varios productos, en particular los tejidos de alpaca: mantas, ponchos coloridos, faldas en colores naturales, trajes bordados, chullos o gorros peruanos, cerámicas, entre otros. Una intensa actividad reina sobre el lago y Puno es el lugar de inicio de la mayoría de excursiones.

Isla de los Uros

Una de las islas más célebres del lago Titicaca es la Isla flotante de los Uros. Su visita permite descubrir un modo de vida único ... sobre estas islas, todo está construido en totora (planta de hojas delgadas y largas que crece en el agua y que se hace secar): las casas, las escuelas y hasta el suelo mismo, todo reposa sobre pilotes hechos de troncos de eucalipto. Fuera de la confección de toda suerte de objetos en totora, sus habitantes viven de la pesca, de la caza de aves y de la recolección de plantas lacustres.

Aunque naturalmente también hay catamaranes, aliscafos y otras lanchas, las totoritas o caballitos de totora conservan una tradición única y son la postal más buscada de estas aguas. Bien lo saben los habitantes de Suriqui, tan hábiles en su construcción que fueron elegidos por el noruego Thor Heyerdahl para construir la embarcación de totora con la que pudo probar que estas canoas eran aptas para largas travesías oceánicas. (Puedes ver una nota de este gran viajero en este mismo sitio.)

Isla de Taquile

Sobre el lago Titicaca, el mejor lugar para descubrir las tradiciones regionales es la Isla Taquile. Los pobladores se han organizado para administrar ellos mismos todas las actividades relacionadas al turismo, esperando así proteger su modo de vida. No hay hoteles en Taquile pero se puede pasar la noche en casa de uno de los pobladores, los habitantes de Taquile se han ganado cierta fama por su hospitalidad. Se puede visitar las ruinas Incas diseminadas entre sus colinas.

Isla de Amantani

Amantani deviene día a día en uno de los lugares turísticos de América del Sur. El visitante podrá sumergirse dentro de una sociedad andina que ha conservado las mismas tradiciones desde hace varios siglos. La más poblada y la más bella de las islas del lago Titicaca, con sus patios decorados de plantas trepadoras y sus pequeños asientos en piedra. La isla encierra también algunos vestigios arqueológicos.

Cualquiera sea la isla que se visite, donde hay gente hay movimiento, comercio, charla, regateo, y la calidez de los hombres y mujeres que hoy pueblan el altiplano es uno de los recuerdos más entrañables que se llevan los visitantes de estos lugares aptos para cóndores. Cuando hay un poco más de tiempo, o si interesa en especial el ecoturismo, los alrededores del lago son ideales para el trekking y el montañismo.

Mientras tanto, el espejo del Titicaca sigue custodiando celosamente sus secretos, bien protegido por la doble barrera de la altura y la profundidad: desde las invisibles sirenas que oculta en el fondo, ese fondo que alguna vez se pensó sin fin, hasta tesoros hundidos... sin olvidar una ciudad entera, una Atlántida andina donde se dice que aún relucen, sumergidos, el oro y la plata de los incas.

La guía

    * Clima

Conviene tener en cuenta que es una zona de gran amplitud térmica, con clima soleado durante el día y descenso de temperatura durante la noche.

    * Excursiones

En torno del Lago Titicaca se pueden contratar excursiones de ecoturismo, turismo de aventura, escalada y trekking, además de navegaciones y visitas a las islas.

    * Comidas

Una visita al Lago Titicaca es una buena oportunidad para probar la gastronomía local, en especial las truchas que se pescan en las propias aguas del lago, y los platos a base de quinoa y otros cereales andinos.

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publicado el 22/oct/2008, 16.09
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